Hola,

«Si Vuestra Majestad quiere saber lo que pasa por la noche en la villa, pídale un informe al señor Valido, que está bien enterado. Él sabe que hay gente que mata por dinero, y sabe que, en figones profundos como mazmorras, hay putas viejas que bailan desnudas encima de las mesas. Sabe quién roba a mano armada, y quién estafa las arcas del Estado. Tampoco ignora en qué conventos de monjas se ama a Dios, y en cuáles se ama a los cortejadores de rejas. Se le escapan, naturalmente, las violaciones, los adulterios, las vírgenes vendidas a ricos viejos lúbricos, y todas las suciedades, y todas las venganzas, y todas las adulteraciones de la verdad. Pero nada de esto importa. Lo que le preocupa es que los pecados de Vuestra Majestad impidan la llegada de la armada a Cádiz y la victoria de nuestras armas en Flandes»

(Artículo rescatado de mi vieja bitácora barrapuntera, con comentarios muy buenos de los lugareños).

El novelista gallego Gonzalo Torrente Ballester (1.912 - 1.999), Premio Príncipe de Asturias de las Letras en 1.982 y Premio Cervantes en el año 1.985, fue durante muchos años un escritor bastante ignorado por la crítica y el público, que no recibiría reconocimiento por sus obras hasta los años 70, a pesar de haber comenzado su carrera literaria en la década de los 40.

Escribió Crónica del rey pasmado - Scherzo en Re(y) mayor Alegre, mas no demasiado en el año 1.989, y se trata de una de las mejores novelas históricas que he leído, al menos para mi gusto.

Estamos en el reinado del joven Felipe IV. Es un muchacho de 20 años tan sólo, Rey en un país que él no gobierna ni dirige: ya lo hacen por él su Valido y la Curia Católica. Su vida transcurre aburrida y sin sobresaltos en la Corte, sin saber nada del pueblo al que supuestamente reina, visitando en el dormitorio a su esposa cuando se le "recomienda" dejarla embarazada para traer un heredero, y viviendo entre cortesanos que le desprecian y odian a partes iguales.

Sin embargo, un día un joven desconocido por todos, un tal Conde de la Peña Andrada, lleva al Rey hasta la casa de Marfisa, la prostituta más bella y más cara de la Villa. En el dormitorio de Marfisa, el Rey verá por primera vez desnuda a una mujer, y nacerá en él un deseo: ver a su esposa, la Reina, desnuda. Así lo hace saber, y entonces comienzan los problemas: por un lado, están aquellos que piensan que se trata de un asunto privado, cosa de los dos jóvenes esposos, y que no concierne a nadie más. Por otro, la facción más conservadora de la Iglesia cree que se trata de un pecado terrible, y que todo el pueblo pagará por los pecados de su Rey. Esta superstición, en principio podría parecer poca cosa, pero hay mucho en juego: por un lado, las arcas están vacías y los acreedores acechan, a la espera de que llegue en breve la armada a Cádiz, cargada del oro y la plata procedentes del Nuevo Mundo... pero no muy lejos de allí está la flota inglesa, preparada para saquear los barcos. Por otro lado, las tropas españolas están peleando en Flandes, y una derrota haría que el reino perdiera su posición predominante en el mundo conocido. Así que todos los esfuerzos de aquellos que gobiernan en nombre del Rey, se centran en conseguir que éste no se acerque para nada al dormitorio de la Reina a cumplir su deseo pecaminoso.

Sin embargo, el Rey y la Reina contarán con la ayuda de aquellos que desean que la joven pareja sea libre de hacer lo que les venga en gana; y resultará que su principal aliado, el Conde de la Peña Andrada, tiene muchos más recursos y poder de lo que cabría esperar en un marinero desconocido hasta la fecha por todos...

La novela refleja muy bien la hipocresía y el fanatismo reinantes en la época, esa santurronería de ser muy bueno de cara a la sociedad, y cualquier otra cosa de puertas para adentro (si bien en eso no hemos cambiado mucho con el tiempo). También se habla del miedo a la Inquisición, del temor a decir o hacer algo que te pueda llevar a la hoguera... no porque sea mentira, o porque los Inquisidores crean realmente en Dios, sino porque algunas cosas pueden poner en peligro su reinado encubierto, su poder real de gobernar el país en nombre del Rey.

¿Alguien ha visto la película o leído la novela? ¿Qué opináis los que lo habéis hecho?

Un besote